Un espacio individual para ti, donde poder parar, sentirte escuchada y acompañada en lo que esta crianza está movilizando en tu vida.
Puede que estés agotada de intentar entender qué necesita tu hijo/a, de sostener crisis y momentos de desregulación, de tomar decisiones, buscar información, hablar con el colegio o preguntarte constantemente si lo estás haciendo bien.
Y mientras atiendes todo eso, ¿quién te sostiene a ti?
En estas sesiones el foco está en ti: en cómo estás viviendo esta crianza, en lo que se activa en tu cuerpo y en tus emociones, en tus propias necesidades —también neurodivergentes si las hay— y en aquello que ahora mismo necesitas poder mirar y acompañar.
Desde mi experiencia como terapeuta humanista y educadora somática, y también como mujer neurodivergente y madre en crianza neurodivergente, te acompaño a encontrar tus propios recursos, regularte y sentirte más segura en la manera en la que quieres vivir y acompañar esta crianza.
Te acompaño a escuchar lo que tu cuerpo tiene que decir, y a encontrar ahí tu propio camino.
El Método Sairi es mi forma de acompañar: un enfoque humanista que integra la escucha del cuerpo, la regulación del sistema nervioso, la práctica somática, la respiración consciente y una mirada informada en trauma y neurodivergencia.
Porque en la crianza no solo importa entender lo que está pasando. Hay momentos en los que sabes perfectamente lo que necesita tu hijo/a y, aun así, tu propio cuerpo está desbordado.
Una crisis, una mañana imposible antes de ir al colegio, la sobrecarga sensorial, la incertidumbre, la culpa o el cansancio acumulado pueden activar también tus propias respuestas de protección.
En las sesiones no buscamos que seas una madre más tranquila, más paciente o que lo hagas “mejor”. Trabajamos contigo y con lo que tú necesitas.
Te acompaño a reconocer lo que ocurre en ti, escuchar tus necesidades, comprender tus respuestas y ampliar poco a poco tus recursos para atravesar los momentos difíciles con mayor regulación y seguridad.
Sin recetas sobre cómo deberías criar. Sin decirte lo que tienes que sentir o hacer. Respetando tu neurodivergencia, tu historia, tus circunstancias y tu propio ritmo.
Un espacio donde sentirte escuchada y acompañada sin juicios, respetando tu historia, tus necesidades y tu manera de vivir la crianza.
Con enfoque en trauma.
Herramientas para volver al cuerpo, reconocer cuándo estás llegando a tu límite y encontrar recursos que te ayuden a regularte en el día a día.
Un espacio para bajar el ritmo, salir por un momento de la exigencia y recuperar tiempo para escucharte y atender también tus propias necesidades.
Un lugar donde poder hablar de lo que estás viviendo sin sentirte juzgada ni tener que justificarte.
Podemos mirar juntas lo que te está desbordando, lo que se activa en ti y también esas situaciones concretas de la crianza en las que no sabes muy bien qué hacer.
Aquí no tienes que sostener a nadie.
Durante esta hora, el foco está en ti.
No hay un guion ni una única manera de vivir la crianza neurodivergente.
Partimos de tu momento, de tu historia, de tus necesidades y de tu propia neurodivergencia, si la hay. Integro conversación, escucha corporal, regulación emocional, prácticas somáticas y respiración consciente según lo que vayamos necesitando.
Lo que trabajamos no se queda únicamente en la sesión.
Iremos encontrando recursos que puedas llevar a tu vida real: para reconocer antes cuándo estás llegando a tu límite, acompañarte cuando te desregulas, recuperar regulación después de un momento difícil y afrontar algunas situaciones de la crianza con más seguridad y menos culpa.
Sesiones individuales de 60 min. Online, o presencial en el Espacio Sairi, en el bosque (Madrid)
Frecuencia semanal, ajustable según tu proceso.
1 sesión: 70€
Bono de 4 sesiones: 260€
Llevo más de 25 años acompañando a mujeres en diferentes momentos de su vida, pero Crianza Neurodivergente nace también de un lugar mucho más personal.
Soy una mujer neurodivergente y madre en crianza neurodivergente.
El proceso de evaluación de mi hijo/a abrió también una puerta en nuestra familia. Mi pareja y yo comenzamos nuestros propios procesos de evaluación y, en mi caso, pude poner nombre a algo que llevaba toda una vida conmigo: las altas capacidades y el desorden del procesamiento sensorial (DPS).
Y con la crianza llegó también un camino que seguramente te resulte familiar: buscar información, leer, formarme, intentar comprender, preguntarme muchas veces qué necesitaba mi hijo/a y qué necesitaba yo para poder acompañarle.
También he sentido la soledad. El cansancio de explicar. Las dudas. La sensación de que algunas de las herramientas de crianza que supuestamente tenían que funcionar no encajaban con nuestra realidad.
Por eso, cuando te acompaño, no lo hago únicamente desde lo que he estudiado durante todos estos años. También conozco desde dentro muchas de las dificultades de las que estamos hablando.
No tengo una receta para decirte cómo tienes que criar a tu hijo/a. Lo que sí puedo ofrecerte es mi experiencia, mi mirada profesional y un espacio donde podamos comprender juntas qué te está pasando, qué necesitas y qué recursos pueden ayudarte a vivir esta crianza sintiéndote más acompañada y segura.
Porque acompañar a nuestros hijos/as también nos confronta, nos transforma y nos pide aprender a acompañarnos a nosotras mismas.
No hace falta que sepas exactamente qué te pasa ni que tengas claro qué necesitas antes de venir. Podemos empezar precisamente por ahí: por cómo estás y por lo que está siendo difícil para ti en este momento.
Sí. A veces entendemos perfectamente lo que nos pasa e incluso sabemos qué nos gustaría hacer, pero cuando llega un momento de intensidad nuestro cuerpo responde de otra manera.
En las sesiones podemos trabajar con lo que ocurre en ti en esos momentos y encontrar recursos que puedas integrar poco a poco en tu día a día.
Sí. Este acompañamiento puede complementar un proceso de psicoterapia siempre que sea adecuado para ti y para el momento en el que estás.
Si actualmente estás en tratamiento psicológico o psiquiátrico y tienes dudas, puedes consultarlo también con tu profesional de referencia.
Sí. No necesitas tener un diagnóstico para venir.
Este espacio está dirigido a mujeres que están viviendo una crianza neurodivergente, sean ellas neurodivergentes, estén en proceso de descubrirlo o no se identifiquen como tales.
Sí. Podemos mirar juntas situaciones que te preocupan o te están resultando difíciles, intentar comprender qué está ocurriendo y explorar recursos o maneras diferentes de afrontarlas.
El foco del acompañamiento, sin embargo, está en ti. Las sesiones no son una evaluación ni una intervención sobre tu hijo/a, sino un espacio para acompañarte a ti en lo que estás viviendo.
Mi trabajo está dirigido principalmente a mujeres y madres porque es el colectivo al que acompaño y desde el que nace Crianza Neurodivergente.
Si eres padre o cuidador y sientes que este enfoque puede ayudarte, puedes escribirme y valorar juntos si este acompañamiento encaja contigo.
Este proceso es educativo y de autocuidado. No sustituye atención psicológica o médica.
Si tienes tratamiento, consúltalo con tu profesional.